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ADIÓS 2015, ¡BIENVENIDO 2016!

majeestella

Hoy me he levantado especialmente feliz, llena de energía, cantando y bailando mientras enciendo la Thermomix para preparar 2 roscones y una tarta de queso para la cena de esta noche… y mientras se está fermentando la masa madre del roscón, me he puesto a escribir mi último post del año, mi habitual resumen de los últimos 365 días… y sólo puedo decir que 2015 ha sido un año ESPECTACULAR. Sí, seguro que muchos de los que me conocéis o lo habéis vivido conmigo pensáis que estoy loca, porque no me caben en los brazos y manos más pinchazos, me he pasado nosecuántos días entre médicos y en el hospital -y aún sin diagnóstico de uno de mis múltiples temas de salud- y los demás días trabajando 25 horas al día, sin vacaciones, pendiente todo el día del móvil y el portátil… Todo esto con mi corazón roto sin mamá y con un montón de “cosas mierder de estas que me pasan a mí siempre”…

Pues sí, ha sido espectacular, porque lo más importante de todo es poder estar hoy contándolo, ¡¡y oye, de verdad que ha habido miles de momentos fantásticos e irrepetibles que superan todo lo malo!! Lo más importante, sin duda, el nacimiento de mi sobrino Santiago en Colombia, un regalazo del cielo que llegó cuando más lo necesitábamos y que nos ha llenado de sonrisas y alegría con sus ojitos y sus risas. Su bautizo en Estella, conmigo de madrina y con toda la familia reunida -incluida la de Colombia- para comer en un salón en el que no cabíamos de tantos que éramos, fue insuperable.

Otro de mis mejores momentos del año ha sido, por fin, empezar a soñar con mamá viva (tras muchos meses soñando con el tanatorio), volver a hablar con ella, hacer cosas juntas… y lo mejor de lo mejor, el día que soñé que me casaba y ella me llevaba de la mano y hasta cruzábamos un río juntas con mi vestido de novia puesto! Desde que ella no está siempre digo que no me hace ninguna ilusión casarme porque no me imagino ese día y todos los preparativos sin ella, por eso este sueño fue especial, porque sé que ella siempre estuvo, está y estará ahí, llevándome de la mano cada día, en todo momento, cruzando ríos si hace falta, en mis peores y mejores momentos. Esto sí ha sido muy especial para mí este año 🙂

Otra de las cosas que no tiene precio es mi vida en Estella, este año he vuelto a disfrutar de sus fiestas tras más de 25 años que no venía en fiestas, he disfrutado aquí como nunca, y la sensación de estos días de Navidad de ir andando por sus calles y encontrarme con mis tíos, primos, hijos de primos… con toda mi familia, besos y abrazos y cariño verdadero a diario, esa sensación de felicidad absoluta y que no tengo en Madrid porque no tengo familia con la que cruzarme a diario por el barrio, no la cambio por nada. Junto a la sonrisa de papá y su ilusión por reencontrarse aquí con viejos amigos y amigas de su infancia y volver a salir y hacer planes con ellos. Sin palabras.

Más regalos de la vida en este año han sido recuperar amigas y amigos que hace años que no veía y darte cuenta de que, cuando quieres a alguien de verdad, no hay kilómetros ni años de distancia que puedan con ello. También son un regalo diario mi socia y mis amigas de siempre con las que me río, hacemos inventitos y vivimos aventuras varias, mi familia más cercana, esos tíos que no son realmente mis tíos pero yo les llamo así y que me preparan comidas de domingo fantásticas con siesta y muchos mimos, mis amigos de las islas y de muchas partes de mundo que me mandan su cariño transoceánico, mi querida Lanzarote con la que tengo la suerte de tener contacto cada día, nuevos clientes en mi agencia que se quedarán para siempre en mi vida y mi corazón, un equipo que crece en la oficina, nuevos compañeros de trabajo que son mucho más que eso, muchos proyectos nuevos, personas que se cruzan sin esperarlo y te enseñan un sinfín de cosas nuevas y todo, cada día, regado de sonrisas. No quiero nombrar a nadie porque no cabríais en este post, pero sí, eres tú, seguro que te sientes identificado. Todo esto es un año espectacular.

Y, cómo no, vosotros. Mis lectores de este blog, quieres compartís conmigo cada día mis aventuras beauty y no tan beauty, aquellos que me escribís para darme las gracias por alegraros la vida y daros motivos para seguir adelante, quienes me escribís preocupados si un día no escribo por si estoy malita o me pasa algo, quienes me pedís consejos -de belleza y de la vida- , quienes me contáis vuestras ilusiones, vuestros miedos, vuestros secretos, vuestra vida sin conocerme de nada y que así, sin conocerme, me queréis, me cuidáis y algunas me tratáis cual mamis. Los que comentáis mis posts y me dejáis vuestros mensajes en las redes sociales y los que tecleáis con ilusión para compartir momentos conmigo. Creo que puedo presumir de no haber recibido nunca ningún mensaje raro ni malo, ni comentarios que veo que a veces se dan en otros blogs con los llamados “trolls”, yo no sé qué es eso, y eso me hace también feliz. Sois geniales.

Haber colaborado en diferentes acciones como socia de Cruz Roja y de la Fundación Aladina de niños con cáncer ha sido otra de mis grandes satisfacciones este año, y vosotros sois parte de ello, sí, porque me gustaría contaros que este blog se escribe sólo por amor al arte y a la cosmética, y que puedo confirmaros que no he ganado ni un solo euro con mis posts de recomendaciones de productos, experiencias, tiendas online que recomiendo, sorteos que hago o fotos que cuelgo en mis redes sociales… Nunca me pagan por ello, aunque os parezca raro porque casi todos los blogs lo hacen, yo no he ganado ni un céntimo por recomendar una crema o una colonia o una tienda online o publicar algo en mis redes. Pero sí he hecho alguna acción indirecta a través de mi blog -no relacionada con la recomendación de productos ni publicación de fotos o productos en el blog ni en mis redes sociales- que me ha generado una pequeña cantidad económica que he donado siempre, íntegramente, a medias, a estas dos asociaciones. Y si no hubiera contado en el blog con vuestras visitas, comentarios y participación en redes sociales, nunca habrían contado conmigo ni pensado en mí para ello. Por eso os doy las gracias por haber contribuido a mejorar la vida de mucha gente y niños enfermos a través de este pequeño espacio online que es de todos vosotros.

Pues como veis, sí, ha sido un año espectacular. He cumplido 33, con mis dos números de la suerte este año tiene que ser el mejor para mí. Con el descubrimiento de la Thermomix y poder cocinar y sorprender a gente querida he culminado este 2015 en el que, de verdad, cada día que pasa, pienso que soy la mujer más afortunada del mundo por todo lo que tengo, por todo lo que siento. Porque hasta los malos momentos son un regalo que nos manda la vida para hacernos más fuertes y saber vivir mejor. Sólo me falta una cosa para ser plenamente feliz, pero espero que dentro de un año os la pueda estar escribiendo en este mismo espacio. Y además, este 2016 es especial y nos ha querido regalar un día más para que podamos ser, todavía, un poquito más felices.

Nos quedan 366 días por delante y en nuestra mano está el qué hacer con ellos. Yo lo tengo claro, esta noche me pondré mi vestido nuevo de encaje negro, mis tacones y mis morros rojos, y empezaré a sonreír, brindar (sin alcohol), bailar y cantar cada día. Y vivir, sobre todo, VIVIR. ¡¡FELIZ 2016 a todos!!

 

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